Tratamiento de la vaginitis no infecciosa

La vaginitis no infecciosa es una inflamación (irritación) del revestimiento, es decir, de las membranas mucosas de la vagina debido a diferentes causas, como podrían ser irritantes químicos y físicos. Estos irritantes producen los síntomas de la vaginitis no infecciosa.

Tratamiento de la vaginitis no infecciosa

Con base en la causa o causas de la vaginitis no infecciosa, existen una variedad de formas de manejarla y tratarla, incluyendo el autocuidado, la naturopatía, la homeopatía y los enfoques psicológicos. A continuación te los exponemos:

  • Lograr y mantener un índice de masa corporal saludable (es decir, relación entre el peso y la estatura).
  • Seguir una dieta saludable abundante en alimentos frescos, pescados, cereales, verduras frescas, frutas orgánicas y grasas saludables.
  • Tomar alimentos de soja que contengan fitoestrógenos, sustancias vegetales que pueden imitar algunos de los efectos del estrógeno en el cuerpo.
  • No comer mucha carne y aves de corral no ecológicas, ni productos lácteos no orgánicos.
  • Si comes carne, aves de corral y productos lácteos, elije carnes y aves orgánicamente planteadas y productos lácteos orgánicos, como el yogur sin azúcar orgánico.
  • Para ayudar a prevenir las infecciones vaginales por hongos, limita la ingesta de frutas secas, zumos de frutas, dulces, pasteles, tartas, pastas, galletas y helados.
  • Evita tomar bebidas que contengan cafeína y / o alcohol.
  • Bebe mucha agua.
  • No fumes.
  • Toma suplementos orales de vitaminas A y E. Consulta a tu médico sobre las dosis apropiadas para ti.
  • Toma suplementos orales que contengan isoflavonas de soja y/o cohosh negro. Estos suplementos botánicos contienen fitoestrógenos, que pueden imitar algunos de los efectos del estrógeno en el cuerpo.
  • Para ayudar a tratar la vaginitis y ayudar a prevenir las infecciones vaginales por hongos, evita el uso de desodorantes comerciales para la vagina, ya que estos productos pueden destruir las bacterias sanas en la vagina.
  • Para ayudar a tratar la vaginitis y ayudar a prevenir las infecciones vaginales por Candida, evita el uso de duchas vaginales comerciales, ya que estos productos pueden destruir las bacterias sanas en la vagina. Si deseas hacerte lavados vaginales, puedes utilizar una mezcla de 1 cucharada de vinagre blanco diluido en 1 litro de agua caliente o 1 cucharada de bicarbonato de sodio diluido en 1 litro de agua tibia. Para restaurar el nivel de bacterias saludables en la vagina después de cada ducha, debes insertar 1 cucharada de yogur sin azúcar o 2 tabletas de acidophilus en la vagina.
  • Evita el uso de dispositivos, tales como esponjas menstruales y óvulos vaginales, que pueden irritar el recubrimiento vaginal.
  • Si estás usando un método anticonceptivo, utiliza un método que no irrite la mucosa vaginal. Por ejemplo, evitar el uso de diafragmas, capuchones cervicales y espuma con espermicida, ya que estos dispositivos pueden irritar las membranas mucosas de la vagina.
  • Utiliza ropa interior de algodón en lugar de nylon.
  • Evita usar medias durante largos períodos de tiempo.
  • Utiliza ropa holgada en el área pélvica.
  • Introduce supositorios de vitamina A, vitamina E, caléndula u otro tipo de calmante como los supositorios herbales diseñados para uso vaginal. Por ejemplo, hay lubricantes de vitamina E que son calmantes y tienen propiedades curativas. Si eres alérgica a la glicerina, no utilices supositorios que contengan glicerina. Si estás utilizando condones de látex durante las relaciones sexuales, no utilces supositorios que contengan aceite de caléndula o glicerina, ya que estos componentes pueden provocar la desintegración de los preservativos de látex.
  • Si tienes los labios vaginales y la vulva resecos y no tiene una infección por hongos, aplica crema de caléndula sobre la vulva externa y los labios externos.
  • Para restaurar un pH sano (relación entre acidez y alcalinidad) en la vagina, puedes insertar 1 cápsula de polvo de ácido bórico en la vagina todos los días, exceptuando durante el período menstrual.
  • Para restaurar el nivel de bacterias saludables en la vagina, puedes insertar 1 a 2 cápsulas de cualquier bacteria acidophilus o una combinación de bacterias acidophilus y bifidobacillus antes de acostarte cada noche o dos veces al día, excepto durante el período menstrual.
  • Toma un remedio homeopático por vía oral, como el Argentum nitricum, Arsenicum álbum, Aurum metallicum, Caladium, Calcarea carbonica, Cypripedium, Kreosotum, Lycopodium, Natrum muriaticum, Platinum metallicum, Pulsatilla, Sanicula, sarcodes, Staphysagria, azufre y Thuja. Consulta con un homeópata, un profesional de la salud con experiencia en el uso de la homeopatía para que te dé una orientación en la selección del remedio homeopático y la dosis apropiada para tu caso.
  • Haz ejercicio con regularidad.
  • Realiza las posturas de yoga que implican movimiento pélvico para aumentar la circulación de la sangre y la energía del canal en el área pélvica.
  • Construye y mantén relaciones cordiales con los amigos y la familia.
  • Trabaja con un psicólogo o psiquiatra para resolver los posibles problemas sobre la historia pasada de abusos sexuales, las actitudes negativas hacia el sexo, las decepciones con parejas románticas del pasado o problemas con tu cónyuge o pareja sentimental actual.
  • Junto con tu cónyuge o pareja sentimental actual, puedes pedir el asesoramiento de un psicólogo o terapeuta sexual.
  • Con tu cónyuge o pareja sentimental actual, intenta practicar sexo seguro y disfruta de prácticas sexuales distintas además del coito vaginal.
Tratamiento de la vaginitis no infecciosa

Si los enfoques de autocuidado, naturopatía, homeopatía y psicología mencionados anteriormente no resuelven tus síntomas de vaginitis, consulta a un médico de medicina integrativa o ginecólogo para discutir otras opciones de tratamiento, incluyendo los medicamentos recetados.

Si tienes la menopausia, es posible que tengas una afección llamada vaginitis atrófica, que es causada por un insuficiente nivel de estrógenos que da como resultado en el adelgazamiento, la sequedad y la fragilidad del tejido vaginal.

Independientemente de tu edad, si tu flujo presenta un olor anormal, tu vaginitis puede ser causada por una infección por bacterias, tricomonas u hongos. Si sientes dolor o tienes llagas, puede tratarse de una vaginitis viral. Consulta con tu médico de medicina integrativa y con el ginecólogo para que te haga un diagnóstico correcto y te dé un tratamiento adecuado.