Remedios caseros para las infecciones vaginales por hongos

La mayoría de las mujeres padecen en un momento u otro vaginitis, es decir, picazón, ardor, dolor y secreción que viene con una infección vaginal por hongos.

Remedios caseros para las infecciones vaginales por hongos

Las causas de las infecciones vaginales por hongos pueden producirse ​​por una serie de organismos, muchos de los cuales habitan en una vagina sana. Una de las causas más comunes de la vaginitis es la Candida albicans. Los molestos síntomas pueden incluir picazón , flujo vaginal con olor a pan y enrojecimiento de los labios vaginales y en algunos casos, de la parte superior del muslo.

Mientras que las infecciones por hongos a menudo pueden ser tratadas con éxito, es importante asegurarse de que el hongo es realmente el culpable. La infección vaginal por otros tipos de organismos puede requerir un tratamiento con medicamentos de prescripción y a menudo pueden causar síntomas similares a los de una infección por hongos.

Si la secreción es fétida , de color amarillento y espumoso, puedes tener una infección por un protozoo unicelular llamado Trichomonas. Si tienes un flujo abundanre y no notras mucha irritación y pero sí un olor fuerte a pescado , especialmente después de mantener relaciones sexuales, tus síntomas pueden deberse a una infección vaginal bacteriana que los médicos llaman "vaginosis bacteriana". De hecho, las infecciones bacterianas son la causa más común de vaginitis. Ambas infecciones requieren tratamiento con medicamentos con receta.

Muchas mujeres que sufren de infecciones vaginales recurrentes por hongos han sido síntomas diagnosticadas por un médico y conocen muy bien los signos y síntomas de un brote de hongos. Si estás segura de que tu vaginitis está causada por una infección por hongos , es posible que desees probar los remedios caseros que te ofrecemos a continuación:<()

1. Mantente seca y suelta

Asegúrate de secarte bien después del baño. Los organismos como los hongos crecen y se reproducen en condiciones cálidas y húmedas, con poco o nada de oxígeno. Con el fin de negarles un medio de cultivo perfecto, debes secar tu área vaginal después de bañarte o ducharte.

Es aconsejable optar por ropa interior de algodón "transpirable" y los pantalones anchos. Si debes utilizar medias de nylon, elige aquellos modelos que llevan una braga incorporada forrada de algodón. Además, debes evitar estar mucho rato con el traje de baño mojado, debes cambiarte y ponerte ropa seca tan pronto como hayas terminado de nadar o bañarte.

2. Practica una buena higiene íntima

Lávate con cuidado tanto durante una infección por hongos, como para prevenir una infección. Los organismos que causan la infección por hongos producen secreciones que son irritantes para los tejidos genitales. Las terminaciones nerviosas que detectan la presencia de la levadura se encuentran en la abertura vaginal. Aunque es posible que tengas una infección en la vagina, a menudo puedes obtener un alivio sintomático simplemente lavándote con frecuencia las secreciones simplemente con agua hasta que el tratamiento elegido acabe con la infección.

Mientras que los hongos generalmente se transmiten entre las parejas sexuales, también pueden transmitirse a otras personas, incluidos los niños, a través de actividades como los baños compartidos. Para asegurarte de que no estás pasando los hongos a nadie, evita bañarte o compartir toallas con tus hijos u otras personas, lávate las manos con frecuencia y sobre todo después de ir al baño, con agua y jabón íntimo. Es importante lavar la ropa con agua caliente. La alta temperatura del agua en la lavadora debe destruir cualquier organismo de levadura en tu ropa. Pero si quieres estar segura de que todos los hongos se han eliminado, agrega una taza de vinagre blanco durante el ciclo de enjuague en tu lavadora.

Remedios caseros para los hongos vaginales

3. Evitar jabones y productos de higiene femenina

No sólo pueden causar irritación los productos de higiene íntima que contienen alcohol y otras sustancias químicas, algunos otros productos pueden alterar el equilibrio del pH vaginal, lo que permite que los hongos proliferen en ella.

Los lavados vaginales rutinarios no son aconsejables si no presentas síntomas vaginales. Sin embargo, si presentas síntomas de infección por hongos, un lavado vaginal con un poco de vinagre de sidra de manzana puede ayudarte a restaurar el pH normal de la vagina (que es aproximadamente del 4,5). Los lavados vaginales con yogurt con lactobacillus acidophilus en vivo o bacterias puede ayudarte a restaurar los microorganismos que has perdido durante la infección o como resultado del uso de antibióticos. Para obtener los mejores resultados de los lavados vaginales, sigue estos sencillos pasos:

  • Prepara una solución de lavado como se indicó anteriormente.
  • Asegúrate de que el bidet, bañera y grifo están muy limpios. Si no es así, límpialos con una buena solución antiséptica.
  • Acuéstate en la bañera con una toalla doblada debajo de las nalgas y con tus piernas abiertas y echa la solución entre unos 12 y 18 centímetros por encima de las caderas.
  • Inserta la boquilla en la vagina con un movimiento de rotación suave hasta que te encuentres con la resistencia.
  • Introduce la solución.
  • Intenta que la solución fluya lentamente. Utiliza tus dedos para cerrar los labios vaginales hasta que se acumule un poco de presión en el interior. Esto permite que la solución alcance la totalidad de la superficie interna. Un lavado eficaz debe durar unos diez minutos o menos.

4. Utiliza yogur

Los organismos vivos en el yogur pueden combatir una infección vaginal por hongos. El yogur natural es un gran remedio para una infección por hongos, ya que ayuda a restaurar el equilibrio ácido, gracias a las bacterias. Por supuesto, se puede comer yogur. Pero también se puede insertar de 1 a 2 cucharadas en la vagina, se pueden aplicar externamente sobre la zona afectada (anal o vaginal) o utilizarlo en el lavado vaginal para diluirlo en el agua tibia.

Otra alternativa es utilizar tabletas de lactobacillus vaginal de una a dos veces al día y lavarte la zona vaginal con vinagre dos veces al día durante dos días. Las tabletas de lactobacillus son un suplemento natural que puedes comprar en tu farmacia local.

5. Ácido bórico

Se pueden utilizar cápsulas de ácido bórico como tratamiento para la infección vaginal por hongos. Varios estudios han demostrado que el ácido bórico es un remedio seguro, barato y eficaz para las infecciones por hongos. Si tu médico aprueba la idea, utiliza las cápsulas de ácido bórico como un supositorio la próxima vez que tengas picores. Para hacer tus propias supositorios vaginales puedes llenar las cápsulas de gelatina pequeñas con ácido bórico. Ponte un supositorio vaginal una vez al día durante una semana. (Consulta con tu farmacéutico sobre las cápsulas de gelatina y el ácido bórico).

No debes utilizar este remedio si estás o pudieras estar embarazada, sin embargo, puesto que el ácido bórico no ha sido estudiado en mujeres embarazadas. En lugar de esto, habla con tu médico acerca de otras opciones de tratamiento.

6. Prueba cremas para hongos vaginales sin receta

Tanto el miconazol (Monistat), como el clotrimazol (Gyne-Lotrimin) son eficaces en el tratamiento de infecciones por hongos. Estos productos, que solían venderse sólo con receta médica, están disponibles sin receta en las farmacias y en muchas parafarmacias.

Aplica el medicamento como lo indica el prospecto. Debes completar el ciclo de tratamiento, tal como se especifica en el prospecto; no dejes de usar el medicamento antes de tiempo, incluso si los síntomas desaparecen. Si padeces frecuentemente infecciones vaginales por hongos durante tu período menstrual, prueba a utilizar una de estas cremas antifúngicas unos días antes y/o después de tu período menstrual como tratamiento preventivo.

7. Alimentos contra los hongos

Los arándanos son frutos rojos ricos en vitamina C y por lo tanto, pueden ser capaces de curar tus dolencias. El zumo de arándanos sin azúcar puede acidificar las secreciones vaginales y equiparlas para luchar contra los hongos. Comer dos dientes de ajo fresco al día, ya sean enteros o picados y mezclados en una ensalada o salsa, también pueden prevenir las infecciones por hongos o ayudar a curar un caso de candidiasis bucal. El ajo tiene propiedades antifúngicas.

Para la candidiasis, debes cepillarte los dientes después de cada comida con una pasta de dientes suave con bicarbonato de sodio y agua. La pasta dental comercial puede ser demasiado fuerte si se desarrollan úlceras. Vierte un poco de bicarbonato de soda en la mano y agrega suficiente agua para hacer una pasta. Luego, enjuaga con 1/ 2 taza de agua tibia y 1 cucharada de tres por ciento de peróxido de hidrógeno. Debes cambiar tu cepillo de dientes cuando se te cure la infección.

8. A base de plantas

Hay hierbas que alivian las infecciones por hongos. Para las aftas, un té de albahaca para hacer gárgaras. Hierve 3 1/2 tazas de agua, retira el agua del fuego y agrega 1 1/4 cucharaditas de albahaca. Cubre y deja reposar la infusión durante 30 minutos. Enfríala y haz gárgaras. O endúlzala a tu gusto con miel de maple y bebe 1 taza dos veces al día.

Para aliviar la picazón y el ardor, prepara una infusión de romero y lo utilízala como baño vaginal o aplícalo en la zona externa de la vagina. También puedes hacer una infusión de tomillo con 1 cucharadita de tomillo seco por cada taza de agua hirviendo. Debes beber de 1 a 4 tazas al día si tienes una infección por hongos.

9. Replantéate los métodos anticonceptivos

Las píldoras anticonceptivas pueden ponerte en un mayor riesgo de desarrollar infecciones por hongos. Las parejas sexuales pueden jugar a la "patata caliente" con las infecciones por hongos, es decir, pasarlas de uno al otro y luego al revés, aunque uno de ellos haya recibido tratamiento. A menudo, los hombres albergan organismos de la levadura, especialmente en el prepucio de un pene no circuncidado, pero no muestran ningún síntoma. Por eso, cuando una pareja se trata de una infección por levaduras, la otra debe ser tratada al mismo tiempo para evitar la reinfección.

Las parejas que hacen el amor por primera vez después de una infección por levaduras y ya se han curado por completo, deben utilizar preservativos durante las relaciones sexuales (incluso si utilizan otro método anticonceptivo, como la píldora o el DIU) para que actúe como una barrera y prevenga la transmisión de la infección.

Las mujeres que toman píldoras anticonceptivas también parecen estar en mayor riesgo de desarrollar infecciones por hongos. Aunque los investigadores no han establecido una relación de causa-efecto entre la píldora y los hongos, algunos estudios han demostrado que los anticonceptivos orales aumentan el glucógeno (forma de almacenamiento del cuerpo de azúcar) en la vagina (que proporciona más alimento para la reproducción de las levaduras).

10. Evitar lavados vaginales rutinarios

Las mujeres que se lavan sus zonas íntimas con frecuencia en la creencia de que es una práctica saludable, en realidad pueden aumentar el riesgo de infecciones por hongos, alterando el equilibrio del pH vaginal. Los lavados vaginales rutinarios no son necesarios, ya que la vagina es capaz de limpiarse.

Los lavados vaginales constantes se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedad pélvica inflamatoria o EPI, una infección del útero, de las trompas de Falopio o los ovarios. La EPI puede causar cicatrices en las trompas de Falopio y causar infertilidad. Si la infección se propaga al sistema circulatorio, puede ser fatal.

Un estudio de 1990 mostró que las mujeres que se lavaban tres o más veces al mes tenían más probabilidades de tener la EPI que las mujeres que se lavaban menos de una vez al mes. Los síntomas de la EPI incluyen fiebre, escalofríos, dolor abdominal o sensibilidad, dolor de espalda, manchas, dolor durante o después del coito y flujo vaginal con pus. En la mayoría de los casos, la mujer no muestra todos los síntomas mencionados. Si tienes síntomas de EPI, consulta a un médico inmediatamente.

No sólo los lavados vaginales rutinarios se asocian con un mayor riesgo de EPI, algunos investigadores creen que puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer del cuello del útero en una mujer.

El mensaje es claro: mientras que el lavado vaginal de vez en cuando durante una infección puede ser útil, no se debe hacer un hábito de los lavados vaginales.